Boletín21: Procesos de resistencia de los pueblos originarios, afrodescendientes y campesinos ante el extractivismo y los megaproyectos en tiempos de COVID-19

Compartimos la Editorial y el nuevo Boletín de Somos Abya Yala trabajo que apoyamos desde SOAWatch

Editorial

A lo largo del Abya Yala es conocido que durante los últimos cinco siglos los pueblos originarios y afrodescendientes han sido víctimas de una maquinaria de despojo y exterminio de las cosmovisiones y lo territorial. Con la llegada de la  pandemia del COVID-19, nuevamente nuestros pueblos se ven amenazados y se agudizan los problemas para los de abajo quienes este caso son  las comunidades.

En la presente edición del boletín Somos Abya Yala, pretendemos aportar diferentes miradas de cómo los pueblos enfrentan a los gobiernos neoliberales junto a la pandemia en sus múltiples dimensiones.

Desde México las comunidades se han alzado ante la nueva amenaza del proyecto titulado Corredor Multimodal Interoceánico, en el Istmo de Tehuantepec; así como contra el conocido megaproyecto, que pretende reordenar en clave neoliberal el sur de México, el mal llamado “Tren-Maya”, que traerá despojo, privatización de la tierra, especulación con el territorio, contaminación del agua, desplazamiento forzado y muerte de especies nativas de fauna y flora selvática.

Más al sur del Abya Yala, vemos cómo en la Amazonia los gobiernos, permiten y promueven la invasión de tierras para la deforestación, minería ilegal y construcción de megaproyectos en perjuicio de las poblaciones indígenas y los ecosistemas que integran la principal riqueza del planeta. En otras localidades de Brasil, la minería  ha puesto en peligro los modos y formas de vida. Países vecinos como Perú dan fe que esta misma actividad está  envenenando con metales pesados tóxicos, la salud de mujeres indígenas tanto rurales como urbanas.

La introducción de megaproyectos extractivos ha provocado largos años de resistencia donde defensoras y defensores han estado en peligro mortal, con el agravamiento de la violencia por parte del Estado y las empresas. El papel que juega Estados Unidos a través de la cooperación militar en la región ha significado la muerte de compañeros y compañeras como es el caso de Berta Cáceres Flores en Honduras, quien es asesinada por la cooperación de militares y administradores de la hidroeléctrica DESA (Desarrollos Energéticos S.A.). Debe preocupar a todxs, el interés de Estados Unidos por apoyar el reordenamiento territorial en México, puesto que este ambicioso proyecto de “desarrollo” implica una guerra frontal y militar contra los hermanos centroamericanos y pueblos de toda nuestra Abya Yala. Lo que conocimos como el Plan Puebla-Panamá está siendo rediseñado e impulsado por la mancuerna AMLO-Trump.

Tanto en Panamá como en Canadá, las empresas hidroeléctricas han violado los derechos de los pueblos indígenas y en medio de la pandemia persiste la deuda histórica del reconocimiento de sus derechos territoriales.  Más al centro del Abya Yala, los proyectos de monocultivos de caña de azúcar impulsados por el gobierno se han convertido en una grave afrenta para las economías rurales trayendo consigo problemas serios de salud para los trabajadores y comunidades vecinas de las plantaciones.

Este sistema neoliberal de acumulacion por desposesión, que pone en riesgo la existencia del planeta, tiene que llegar a su fin y toca construir desde abajo un nuevo horizonte donde la vida esté sobre el capital.

Descarga el #boletin21 con artículos y publicaciones desde México, Canadá, Ecuador, Costa Rica, Brasil, la Amazonía, Perú, Bolivia, Panamá, El Salvador, Colombia, Chile, Guatemala y Argentina.

Fuente: http://somosunaamerica.org/

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